El místico Cerro Baúl

Por: Alex Sender

El Cerro Baúl es una impresionante formación geológica de unos 500 metros de altura, y ubicado a 2500 msnm, el cual se caracteriza por su peculiar forma similar al mueble antiguo llamado baúl. Se encuentra en el distrito de Torata, provincia de Mariscal Nieto en Moquegua – Perú (1150 Km al sur de Lima).


Mapa del departamento de Moquegua - Perú


Vista del Cerro Baúl camino a Torata (Moquegua-Perú)


En su cima (de un área de más 400000 m2) existe una ciudadela pre-inca con influencia Wari, cuya historia se detalla a continuación:

El valle de Moquegua fue ocupado durante el siglo VI d.c. por una colonia del estado Tiwanaku, (cuya capital estaba ubicada en el altiplano boliviano), la cual se convirtió en la primera expansión hacia los valles occidentales del Perú.


Cerro Baúl visto desde su falda


Pero por esa misma época, la cultura Wari en Ayacucho, crecía rápidamente por la sierra sur del Perú, llegando alrededor del 600 d.c. al valle de Torata (Moquegua), donde edificaron una colonia con su capital en la cima del Cerro Baúl.


Fotografía satelital del Cerro Baúl visto desde arriba, donde se observan los restos arqueológicos
divididos por sectores de acuerdo a excavaciones realizadas


Excavaciones arqueológicas en la cima han sido definidas en 5 sectores distintos: El sector E es una plataforma aislada del sitio, muy probable de origen Inca del siglo XVI d.c. El sector D es una plaza con recintos aglutinados alrededor del canto rodado más grande de la cima, posiblemente un area designada para hacer rituales. Siguiendo al este se encuentra el sector C, llamado “Hatun Canchas” (plazas grandes), donde se encontró una estructura de 2 pisos, hecha con lajas de piedras cubiertas con barro sobre palos latitudinales, debajo un conjunto de palos longitudinales que conforman una cuadricula de madera para apoyar el segundo piso.


Restos arqueológicos en el llamado Sector C


Plaza dentro del Sector C


El siguiente es el sector B, o “Willka Canchas” (plazas sagradas), era el centro ceremonial del sitio, donde se excavó un templo en forma de “D”, era un área de sacrificio a los dioses. En el exterior del templo se ubicaba un pozo bajo el piso, donde se encontraron un conjunto de mates, uno de los cuales presenta una decoración de un lagarto y otro panel con espirales al borde y debajo observamos un ser con un tocado en la cabeza, flanqueado con un diseño a modo de olas. Y finalmente, el sector A, Umiñaniyoq, era el lugar destinado a los artistas que apoyaban a la colonia y a la clase alta, donde se descubrieron evidencias para la preparación de comida y el trabajo de piedras semipreciosas.


Parte del Sector B, y al fondo el Sector A


Servidor dentro del Sector B, atrás una zona circular para rituales


Cuando los Wari abandonan el Cerro Baúl alrededor del siglo XI de nuestra era, ritualmente enterraron los componentes más sagrados del sitio, como: vasijas, cerámicas, copas, urnas, collares y brazaletes.


Representación de habitante Wari y objetos hallados en Cerro Baúl


Además de la historia y misticismo propio de los ancestros que habitaban Cerro Baúl hace ya 1500 años atrás, este lugar encierra un aire de misterio muy especial, muy aparte de la energía propia de los Apus de esta zona, Cerro Baúl se ve envuelto en historias enigmáticas relacionadas a la presencia de extraños personajes y a la presencia de Objetos voladores No Identificados.

Uno de estos es el llamado “Chinchilico”, el cual es descrito como un ser pequeño (duende quizá) que es visto tanto en Cerro Baúl como en otros de las inmediaciones como el cerro Mejía (el cual también alberga importantes vestigios arqueológicos. También la gente de la zona habla acerca del “caballito blanco” el cual podría ser una manifestación “espectral’ del mítico unicornio tan conocido en leyendas antiguas.

Se dice también que por las noches se observan “lucecitas que caminan los cerros”, fenómeno que podría estar más ligado al tema de los objetos no identificados, ya que por esta zona no solo se tiene registro de avistamientos de objetos o luces desplazándose en los cielos, sino también de la presencia de posibles entidades extraterrestres, tal como mencionaré más adelante.

Un testimonio importante que pude recoger en esta zona proviene justamente de uno de los trabajadores del ministerio de cultura encargado de controlar el ingreso a Cerro Baúl, quien me cuenta acerca de un caso ocurrido el año 2010:

“Ocurrió un día a eso de las 3 de la tarde, vimos que un objeto como un “platillo volador” ha bajado haciendo polvareda en la parte alta de Cerro Baúl, luego empezó a arder y a moverse de un lado a otro y se ha ido en dirección a Cerro Mejía donde se dio la vuelta y luego regreso”.

“Al día siguiente nos dio miedo subir a ver, hemos subido después de 3 días, y lo único que hemos encontrado es como cuando caen rayos en la tierra, así como si la tierra estuviera “cortada” por cuchillo”.


¿De qué tamaño seria ese objeto?
“Era pequeño nomas, quizá menor que un automóvil”.

¿De qué color?
“Era blanco, todo blanco”.

“Había gente que estaba subiendo el cerro ese dia, ellos también lo han visto, dicen que cuando bajo formo como una “carpa” en el suelo”, aseguró el testigo.


Muy cerca de allí camino al antiguo hotel de turistas de Moquegua, sucede un caso muy interesante que data de la década de los 70s. Una familia se trasladaba con su vehículo por dicha vía en horas de la noche, cuando derrepente en una de las curvas de los caminos sinuosos que hay por esas zonas debido a los cerros, el auto golpea “algo” que había aparecido intempestivamente en medio de la pista, grande fue la sorpresa de los miembros de la familia al bajar del vehículo, pues observan tendido en el suelo a un ser de metro y medio de estatura, cabeza voluminosa y cuerpo delgado, quien iba vestido con traje metalizado y un casco en la cabeza. En medio del pavor por lo que estaban viendo y luego de algunos segundos, el ser se pone de pie y ante la mirada atónita de los testigos empieza a correr raudamente como queriendo ya no ser visto por más tiempo y se lanza al abismo… Los estupefactos testigos suben a su vehículo y se marchan velozmente del lugar.

Otro caso interesante es lo ocurrido en la década de los 90s en la Villa Cuajone, asiento minero ubicado en la misma zona del distrito de Torata, donde ocurre el avistamiento de extraños seres de formas zoomorfas en pleno tajo abierto de una perforación de cobre. Los testigos de este incidente se contaron por decenas de obreros, y el hecho en su oportunidad fue noticia de gran trascendencia en esta zona del sur del Perú.

Debido a su historia, se sabe hoy que Cerro Baúl ha sido considerado desde hace siglos como un Apu muy especial, su peculiar forma parece ser su aval, así como la energía que irradia, que es fácilmente perceptible estando en su cima. Toda una envoltura de misticismo que rodea a este lugar, habitado también por entidades “no físicas” que “adornan” su permanencia en valle moqueguano. Lugar insólito que llama también la atención de “visitantes del espacio”, quizá haya alguna otra razón además de su historia y forma peculiar, sin duda Baúl es más que un cerro, digno de atención y de ser investigado.

Alex Sender
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Diciembre de 2011

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